Quedan pocos días para acercarse a la obra de Fernando Brambila, el pintor que convirtió los paisajes, palacios y jardines de la monarquía española en algunas de las imágenes más reconocibles de los Reales Sitios. La exposición, que reúne por primera vez un conjunto tan amplio de sus pinturas, permanecerá abierta hasta el próximo 12 de octubre en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid.
Pintura de perspectivas, paisaje topográfico y vistas de arquitectura.
Especialista en perspectivas y vistas urbanas, Brambila desarrolló buena parte de su trayectoria en torno a una pintura de carácter topográfico. Su proyecto más ambicioso fue la Serie de las vistas de los Reales Sitios, formada por 95 pinturas al óleo realizadas por encargo de Fernando VII. Un trabajo entnográfico en toda regla.

La Granja de San Ildefonso, El Escorial, Aranjuez y Madrid aparecen en esta serie a través de perspectivas que permiten acercarse tanto a la arquitectura como a la vida que se desarrollaba alrededor de ella. Fuentes, jardines, paseantes, ceremonias y espacios de ocio terminarían fijando un canon reconocible de estos lugares en la nuestra memoria.
Pintor de Expedición
La trayectoria de Brambila también estuvo marcada por grandes empresas fuera de la corte. En 1791 se incorporó a la expedición de Alejandro Malaspina, donde realizó dibujos de paisajes, ciudades y especies naturales durante el viaje por América, Asia y Oceanía.

Más tarde, junto a Juan Gálvez, documentó las consecuencias de los Sitios de Zaragoza,lo que dio lugar a una de las series de estampas más interesantes del grabado español de comienzos del siglo XIX.
El legado de Brambila alcanzó una enorme difusión gracias a la publicación, entre 1832 y 1835, de la Colección de Vistas de los Sitios Reales del Real Establecimiento Litográfico. Aquellas estampas hicieron circular sus imágenes mucho más allá de los palacios y contribuyeron a convertir sus pinturas en una referencia de la memoria visual de la España del XIX.

La exposición, que encara ya sus últimos días podrá visitarse hasta el 12 de octubre, y se presenta como una ocasión para destacar a este artista que no solo documentó y dio forma a la imagen de los Reales Sitios que hoy identificamos.
Para los amantes de este tipo de pintura histórica y topográfica, sus obras permiten además acercarse a una España que ya no existe y contemplarla a través de la interpretación de este pintor de cámara desconocido para el gran público.