El pabellón 5 de Ifema reúne en esta 34ª edición más de 80 galerías y propone un recorrido muy pegado a la creación contemporánea española, desde nombres ya reconocidos hasta artistas que buscan hacerse un hueco.
Después de vaarios paseos por los pasillos, la sensación es que Estampa funciona mejor cuando uno se deja llevar . Hay volver sobre los pasos y permitir que algunas obras te hablen.

Entre las primeras paradas aparece DiGallery, la galería sevillana que participa por con Pavlo Padilla y Rosa Aguilar . Vuelve a Estampa con una propuesta que refuerza la presencia andaluza en la feria.
Una feria llena de nombres
El recorrido ofrece muchas posibilidades, pero hay artistas que consiguen detener el paso. Okuda vuelve a demostrar esa capacidad para construir imágenes inmediatamente reconocibles, mientras que Soledad Córdoba aporta una mirada fotográfica, silenciosa, reivindicativa y poética. Su presencia resulta especialmente interesante dentro de una feria donde conviven lenguajes muy distintos.

También merece una parada muy larga Alejandro Monge, cuya obra The Beggining ha sido precisamente una de las seleccionadas por el Premio de Adquisiciones de Paradores. La escultura, realizada en cemento, fibra de vidrio y pigmentos, pasará a formar parte de la colección del Parador de Cádiz. Sus figuras humanas de apariencia realista que parecen pertenecer a un tiempo que todavía no conocemos. Hipnóticas.

Otro nombre que aparece con fuerza es Samuel Salcedo, y sus grandes cabezas son imposibles de pasar por alto. ECon su propuesta vuelve a situarse como uno de los reclamos más estimulantes del recorrido a través del stand de 3 Punts Galeria. Sus célebres cabezas exentas y composiciones murales de rostros gesticulantes indagan en las contradicciones de la condición humana mediante un uso incisivo de la ironía y la máscara social. Moldeadas en materiales que van desde la resina epoxi de acabado pulido hasta la cerámica o el bronce, las piezas de Salcedo atrapan al espectador en un juego incómodo de muecas congeladas que desdibujan la frontera entre el hiperrealismo y lo grotesco, consolidando su lenguaje como un estudio imprescindible sobre la vulnerabilidad y el gesto en el arte contemporáneo actual. Fascinante.
Variedad de miradas
Entre las piezas que me han hecho detenerme está también White Magnum Opus, de Colo, una obra que merece ser contemplada sin pasar demasiado rápido delante de ella.
Junto a la creación más joven emergen artistas de trayectoria plenamente consolidada que aportan poso, madurez y otras perspectivas de lectura a la feria. Es el caso de Ana Tiscornia (Montevideo, 1951), cuya obra, construida desde la intersección entre espacio, materia y memoria, ofrece ese tipo de propuesta analítica que gana densidad cuando se observa con calma. La creadora uruguaya (arquitecta de formación y afincada en Nueva York desde hace décadas) articula su trabajo en torno a arquitecturas deterioradas, fragmentos de construcción y objetos cotidianos encontrados, componiendo estructuras de una delicada poética visual que reflexionan sobre la ruina, el desplazamiento y la reconstrucción.
Otro de los puntos de atención es Mónica Jover Calvo, presente en la propuesta de SELTZ by Ritter Ferrer junto a Artemio, PichiAvo y Francesc Torres. Su trabajo parte de la pintura y del paisaje, pero incorpora el hilo y otros elementos textiles para llevar el cuadro más allá de sus límites habituales.
Es una de esas obras que funcionan mejor cuando uno se aleja. El paisaje deja de ser únicamente una imagen y aparece también como materia, como juego visual que invita a recorridos propios.

La presencia de la fotógrafa Paula Anta en Estampa 2026 adquiere una dimensión singular en el espacio institucional de Paradores. La artista madrileña expone sus icónicas fotografías de la serie Nudos: topologías de la memoria, seleccionadas para formar parte de la colección artística del futuro Parador de Veruela. Con sus intrincadas estructuras vegetales e intervenciones en el paisaje, Anta invita a reflexionar sobre la poética de la naturaleza silvestre y la construcción de la memoria en el espacio.

En el estand de la Galería Daniel Cuevas (Stand 5B22), la propuesta se articula en torno al diálogo de lenguajes entre artistas clave de su nómina. Destacan las coloridas y envolventes construcciones pictóricas de Daniel Verbis junto a la emblemática obra gráfica de Fernando Bellver, compartiendo espacio con los discursos críticos e identitarios de Claudia Coca y la obra de Juan Carlos Catacora. Un conjunto plural que muestra la solvencia técnica y el compromiso formal que caracterizan a la galería
Esther Ferrer, una presencia especial
En la presente edición de Estampa, la aportación de Esther Ferrer destaca por el rigor analítico de su serie Autorretrato en el espacio (De la nada a la nada). La artista donostiarra prescinde de la narrativa cronológica para concentrarse en una única imagen fija de su rostro en blanco y negro, repetida en una secuencia donde la modulación de la luz dicta el destino de la figura. El recorrido visual se articula como un tránsito progresivo: la imagen emerge desde la ingravidez de un blanco casi imperceptible, cobra nitidez tonal y termina por ser absorbida por la opacidad del negro absoluto. Con esta sobria iteración en el positivado, Ferrer transforma la representación del cuerpo en una reflexión sobre la visibilidad, situando la identidad en un umbral de inestabilidad entre la aparición y la extinción.
Ferrer es además una figura que permite conectar distintas generaciones de la creación contemporánea española. Su trayectoria, vinculada al grupo ZAJ y a la performance, atraviesa el arte conceptual, el cuerpo, el tiempo, el azar y el humor. Estampa le dedica este año una presencia especialmente destacada.
La fotografía también encuentra un espacio importante. Cristina García Rodero aparece con Alas de mariposa, una imagen de su serie Black Rock City que ha sido adquirida por Paradores para su colección y que se instalará en el Parador de Soria.

Y no deja de ser significativo que, en esta primera jornada, las instituciones hayan comenzado ya a comprar. Además de García Rodero y Monge, Paradores ha incorporado una obra de Prudencio Irazábal; y la Comunidad de Madrid ha concedido su Premio Estampa 2026 a FOD por Cuernos, que pasará a la colección del CA2M.
Es todavía pronto para hacer un balance de Estampa. Quedan días de feria y muchas galerías por analizar. Pero después de este primer día me quedo con una idea: Parece haber encontrado la fórmula que combina con el dinamismo de mercado y el rigor histórico, con un modelo enfocado en el coleccionismo de proximidad así como el impulso de las compras institucionales para colecciones públicas.
La presencia de Esther Ferrer como artista invitada dignifica el recorrido comercial con la radicalidad de su trayectoria conceptual y la vigencia indiscutible de sus investigaciones sobre el cuerpo, el espacio y el tiempo.
Un 10.